¿Qué ciencia tenemos que hacer en Argentina

Enviado por Manuel el Mié, 06/24/2009 - 11:44.

Abrimos este espacio para debatir ideas y comentarios sobre el artículo "¿Ciencia? ¿Qué ciencia?" de Tomás Grigera.

Enviado por Luis Pugnaloni el Jue, 06/25/2009 - 14:44.

Leyendo el primero y el último párrafo de la nota de Tomás Grigera me surgen algunas ideas (no quiere decir que no haya leido el resto).

Dice Tomás al terminar: "Pero cuando empezamos a estudiar ciencia (hace tanto y tan poco), seguro que era para otra cosa..." Posiblemente se refiere a cuando la ciencia moderna empezó a existir. Pero también puede referirse a cuando eramos jóvenes estudiantes que empezábamos una carrera universitaria en ciencias. Yo me quiero referír a esta última interpretación y su relación con el primer párrafo donde Tomás dice: "En Argentina, como en otros países del sur, ocurre un fenómeno llamado fuga de cerebros".

¿Cuales son las motivaciones para que un joven decida convertirse en un científico? Responder a esta pregunta nos puede explicar por qué la fuga de cerebros es tan importante.

Cuento mi caso, que es el único que conozco. Espero que sea representativo (ya me contarán otros los suyos y podré repensar). Yo decidí hacer ciencia porque me parecía que podía convertirme en alguien como Newton, Galileo o Einstein (de aquí que eligí la física como disciplina). Tendría que descubrir o inventar algo genial; no parecía dificil. Sería así un prestigioso miembro de la comunidad mundial, dictando conferencias por todo el mundo, recibiendo honores, y consultas de gente que me consideraría un experto. Claro, eso nunca sucedió; así nos pasa a la mayoría. Pero podemos disfrutar de un estadío intermedio, donde somos reconocidos por un pequeño grupo de especialistas por ser relativamente buenos en nuestra especialidad.

¿Cuántos jóvenes estudiantes de ciencias no pensaron en ser personalidades importantes? ¿Soy yo un caso aislado? Muchos luego entendemos que no todos podemos jugar en primera división y mucho menos resultar ser Diego Armando Maradona. Pero pocos reorientan sus aspiraciones y se mantendrán tratando de destacar como Einstein o cualquier versión apocada de él a la que se puede llegar.

Creo que es evidente que para mejorar las chances de destacar profesionalmente es mejor estar en lugares bien equipados, con buenas conexiones, con recursos, etc. Yo lo experimenté en un área fuera de la física, y es real.

¿ Y a qué viene todo esto?  A que me parece que es tiempo de dejar de atraer jóvenes hacia la ciencia usando los clásicos ejemplos de grandes científicos de la historia mostrados del modo que hacemos. Jamás me contaron, antes de decidir estudiar ciencias, si Glaileo trabajaba en condiciones paupérrimas, si se preocupaba de la utilidad de sus investigaciones, si intentaba ayudar a la gente común a aprender sobre ciencia, si se lamentaba de que en Holanda los laboratorios eran mejores que el Italia. Listemos los grandes científicos que nos inspiran antes de cumplir los 18 años e ir a la universidad y las características que les asociamos. ¿Cuántos de esos parecían dedicarse a responder preguntas a la sociedad? Quizá Arquímides al resolver el problema de la corona de oro-plata del rey (según me cuentan).El resto también lo hacía, pero no es lo que se les cuenta a los jóvenes. Newton, inventó las marcas en el canto de la monedas (nos guste o no, eso fue más importante para el mundo que los Principia, que seguramente terminarían escribiendo Huygens o Leibinz o algún otro). Einstein insitó a la construcción de una bomba que le hiciera ganar la guerra a EEUU, y luego incluso intentó que se detuviera la fabricación (nos guste o no, esta contribución fue más influyente en los pueblos que la revolución de la relatividad y la cuántica en productos de alta tecnología que sólo unos pocos pueden disfrutar).

En fin, si contamos lo que los verdaderos científicos hacen, todo lo que hacen, quizá convenceríamos a otro tipo de jóvenes a entrar en la ciencia. Jóvenes concientes de que investigar sobre Chagas no te hace tan famoso como investigar sobre Cáncer, pero investigar sobre Chagas te hace más valioso para los Argentinos de bajos recursos. Jóvenes que prefieran lo segundo, antes que lo primero. Claro, un físico diría que la física no es valiosa para unos más que para otros porque trata de leyes universales y no de enfermedades locales. Pero nadie dice que dejemos de hacer ciencia básica, sino que no dejemos de prestar atención  a las preguntas de la sociedad que nos rodea. Y si no preguntan vayamos a contarles nuestras ideas para que se les ocurran preguntas; como hacía Galileo que escribía enitaliano para que lo lean sus compatriotas y no sólo en latín para que lo lean sus colegas.

 

Enviado por tgrigera el Lun, 06/29/2009 - 22:15.

Luis: La intención de la frase que citás era justamente que fuera interpretada en el sentido que le das vos. De una manera u otra, cuando empezamos a estudiar era porque queríamos hacer cosas importantes. Esto vos lo explicas muy bien. Habrá varios matices, pero seguramente nadie pensó en dedicar su vida a trabajar para publicar, publicar para ascender, ascender para ascender.

Y no, nadie hable de dejar de hacer ciencia básica. Pero tomémonos el trabajo de pensar lo que hacemos desde una mirada más amplia, que tenga en cuenta nuestra vinculación con la sociedad en que vivimos. Dispongámonos, si fuera necesario, a cambiar algunos de nuestros hábitos. Descubriríamos sin duda que hay que hacer ciencia básica, ciencia orientada, ciencia aplicada. Ciencia de todos los colores. Y podríamos hacerla según nuestras mejores capacidades colectivas, que no son pocas. En ese contexto nuestro trabajo, además de interesante y desafiante, será tambien importante.

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